Blog La Función Que Sale Mal: Directores “que salen mal”: David Ottone - LA FUNCIÓN QUE SALE MAL

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Directores "que salen mal": David Ottone

Hoy hemos estado con nuestro director asociado, David Ottone, hablando de cómo se construye una obra como La Función Que Sale Mal, cómo fue el proceso de casting y todas esas cosas que no vemos pero que hacen que la obra funcione “perfectamente mal” cada día.
¡Sigue leyendo!

¿Tienes bastante experiencia como director, pero La Función Que Sale Mal es una obra muy particular,
¿qué características únicas tiene esta obra que no habías encontrado antes en otras?
Es una obra de una grandísima precisión cómica, como pocas que he visto o trabajado.
Como miembro de Yllana, la comedia es mi mundo, así que estoy acostumbrado a este tipo de registro, pero un show con esta combinación tan descacharrante de gags físicos, con un delirante guion y una escenografía tan creativa es difícil de encontrar.
En esta producción, tuvimos la suerte de contar con Sean Tuner, director asociado de Mischief, que ya había montado el show internacionalmente en siete países, y venía con muchísima información, fundamental para que toda la producción esté
al nivel artístico que tiene la versión original, que lleva cinco años en el West End de Londres.
 
¿Una de los temas más comentados es que el casting fue multitudinario pero que, a su vez,
buscabais no solo a un buen actor sino a un grupo de actores que funcionara.
¿Cómo fue todo el proceso del casting, desde la primera fase hasta la selección final?
La primera ronda de castings fue individual, pero luego las siguientes rondas las organizamos en grupo.
Dividíamos al grupo en dos, unos leían e interpretaban las escenas, la otra parte hacía de espectadores.
Analizamos mucho ese juego, ya que la relación y interacción del actor con el espectador es muy importante en este show.
Nos centramos especialmente en ver como era la química que tenían entre ellos y luego como encajaban para determinados personajes. Se hizo mucho hincapié en la comedia, como es lógico, a través de improvisaciones, y ver cómo reaccionaban
y si eran capaces de salir de situaciones comprometidas.
 
Aunque desde el patio de butacas todo parece fluido y sencillo, La Función Que Sale Mal lleva detrás un control absoluto
de cada uno de los movimientos y mucho trabajo de interpretación y dirección.
¿Cuál es el reto más difícil que ha supuesto montar esta obra?
Una de las particularidades de este show es la escenografía. Es como un personaje más, está viva y llena de trucos.
Llegar a conocer y dominar este “monstruo” por parte de todo el elenco fue un reto. Y luego, ensayar sin público, sin espectadores, otro gran reto, ya que en comedia, la reacción del publico y sus risas son fundamentales en establecer ritmos, respuestas del actor, etc, pero en este montaje aun más, ya que como comenté antes, es muy importante el juego que el actor tiene con el espectador.

Generalmente, se dirige a los actores directamente hacia su personaje pero, en este caso, los actores interpretan un personaje
(el actor amauteur) que, a su vez, interpreta a otro (el personaje de la obra).
¿Cómo se construyen ambos personajes desde la dirección?
Se hizo un intenso trabajo de improvisación con los actores durante el periodo de ensayo. A través de estas improvisaciones, se fueron construyendo una biografía, un pasado, para cada uno de los personajes de la compañía de actores “amateurs”.
Luego jugamos con esas biografías en más improvisaciones, hasta que los actores conocían perfectamente las fobias y sueños de sus personajes, y desde ahí, construir los personajes que interpretan como personajes en la obra.
 
La obra requiere de una gran capacidad física, ¿cómo se han preparado los actores para poder afrontarla?
Aparte del aspecto cómico, la condición física de los actores fue determinante a la hora de seleccionarles, ya que es un espectáculo con un nivel de exigencia físico alto. Previo a la función, es muy importante la concentración y un calentamiento riguroso.
Durante los ensayos se hizo un estudio minucioso de cada movimiento, y posición en escena, ya que si no estas en posición,
puede ser peligroso. Todo esta muy bien estudiado para que salga muy mal.
 
Solo lleváis un mes en cartel, aunque la obra ya está arrasando.
¿En alguna de estas funciones ha habido algo que os haya salido mal, que no estuviera dentro del guion?
Con un show tan trepidante como éste y con una escenografía en constante juego, es raro que algo no salga mal, en el sentido real de mal. Suelen ser pequeños fallos, que no trascienden. Lo irónico, es que a veces, por ejemplo, si no cae una pared o no funciona una trampilla, puede ocurrir, que esa parte que debería salir mal, no sale mal, y por casualidad sale bien, y hace que durante un rato, esa parte concreta del show salga bien. Que también tiene su gracia, ya que hace que los actores tengan que responder a esta situación de una manera improvisada, a la que evidentemente, hemos entrenado también. Es un show muy vivo.
 
La Función Que Sale Mal ha triunfado y sigue triunfando en distintas partes del mundo, ¿cuál crees que es la clave de su éxito?
Para mí, es una obra maestra del humor. Es teatro de diversión de muy alto nivel. Su éxito radica quizá en su simplicidad y versatilidad, y en recuperar el humor slapstick como el de Chaplin o Buster Keaton mezclándolo con el mejor humor del absurdo.
Es un espectáculo muy universal que atrapa a un amplio sector de publico.




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